Un profesor en esto del fútbol, alguien que sepa mucho del balón les hubiera dado un diez, en lugar de un siete. Eso es, un diez a un equipo que ayer volvió a brillar ante el Valladolid. Los de Schuster --otra vez como siempre-- desesperaron a un rival, que acabó goleado (7-0), sin hacer excesivos deméritos. Guti sumó dos goles y tres asistencias, y ya acumula 10 en Liga, el que más. Raúl también cuenta con 14 goles entre 'Champions' y campeonato casero. Robben se asemejó a ése que fue en el Chelsea, y hasta Drenthe se unió a la fiesta con un buen gol. El Madrid carbura, explosiona cuando llega arriba y desprende detalles de gran equipo (Ayer Schuster echó la bronca a Cannavaro por no jugar el balón por el suelo). Buenas noticias para el aficionado blanco, que disfruta con su equipo. Con el mejor Guti y con el mejor Raúl. lunes, 11 de febrero de 2008
Un siete
Un profesor en esto del fútbol, alguien que sepa mucho del balón les hubiera dado un diez, en lugar de un siete. Eso es, un diez a un equipo que ayer volvió a brillar ante el Valladolid. Los de Schuster --otra vez como siempre-- desesperaron a un rival, que acabó goleado (7-0), sin hacer excesivos deméritos. Guti sumó dos goles y tres asistencias, y ya acumula 10 en Liga, el que más. Raúl también cuenta con 14 goles entre 'Champions' y campeonato casero. Robben se asemejó a ése que fue en el Chelsea, y hasta Drenthe se unió a la fiesta con un buen gol. El Madrid carbura, explosiona cuando llega arriba y desprende detalles de gran equipo (Ayer Schuster echó la bronca a Cannavaro por no jugar el balón por el suelo). Buenas noticias para el aficionado blanco, que disfruta con su equipo. Con el mejor Guti y con el mejor Raúl. martes, 29 de enero de 2008
El mago de Arguineguín
Corría el minuto 75 del partido que enfrentó al Deportivo ante el Valladolid en la pasada jornada del campeonato nacional de Liga, y el mago de Arguineguín volvió a saltar al césped de Riazor. No pudo ser mejor para el aficionado gallego que vio a su equipo ganar en casa 133 días después, y además, vivió el reencuentro del profesor y sus alumnos, del canario que destapa el tarro de las esencias con más facilidad que nadie, de Juan Carlos Valerón. El centrocampista insular, que nació hace 32 años al sur de la isla de Gran Canaria retornó al fútbol después de un año lejos de los terrenos de juego por culpa de una dichosa lesión: una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla que le ha hecho pasar por un calvario hasta el 21 de enero, cuando recibió el alta médica. El fútbol está de enhorabuena, Valerón, que tiene un guante por bota, regresa para acariciar el cuero como pocos, para hacer mejor los ratitos de fútbol...