martes, 3 de junio de 2008

Rivales de España (III)

El efecto Hiddink
La selección de Rusia llega a la Eurocopa de Austria y Suiza habiendo sacado el billete a última hora y subiéndose al tren cuando se cerraban las puertas después de aquella sonada victoria de Croacia ante Inglaterra, que dejó a los de Beckham fuera de la cita para dejar paso a los rusos en la última jornada de la fase de clasificación.
Rusia, que se medirá a España, Grecia y Suecia en la primera fase, llega a la ‘Euro’, con un bloque completamente desconocido para el común de los mortales, con uno o dos jugadores con algo de relevancia en el panorama europeo, pero, sobre todo, con un seleccionador que tiene algo especial, el holandés Guus Hiddink.

Pero al margen del buen hacer del entrenador tulipán cuando bautiza un banquillo, los rusos han tenido este año en el Zenit de San Petersburgo a su mejor cantera para confeccionar una lista donde estarán varios de los jugadores que dirige Dick Advocaat como el delantero, y pichichi de la UEFA, Pavel Pogrebnyak, un auténtico fuera de serie.

Junto a él, otras piezas claves del Zenit, finalista de la Copa de la UEFA tras apear de la competición a equipos como el Villarreal, el Olimpique de Marsella o el Bayern de Múnich, son Andrei Arshavin, el portero Vyacheslav Malafeev o Roman Shirokov, que perteneció al Kimki y se ha convertido en una de las referencias del equipo y de la selección, ya sea en defensa como en el centro del campo.

Un equipo, el ruso, que comienza su andadura con un serio problema. El grandísimo Arshavin, canterano del Zenit, se perderá los dos primeros encuentros ante España y Grecia por estar sancionado, por lo que el entrenador holandés está buscando al delantero idóneo entre cinco candidatos posibles.

PAVEL POGREBNYAK, LA ESTRELLA CONTRASTADA
Hiddink lo tenía bastante fácil con Pavel Pogrebnyak, la estrella, sin lugar a dudas, del combinado ruso, pero una inoportuna lesión de última hora le puede dejar k.o. para los primeros partidos. Un lanzamiento de falta que fue gol en el primer amistoso ante los serbios le dejó tocada la rodilla.

Y es que el delantero del Zenit llega a la Eurocopa con el mejor aval posible. Una copa de la UEFA, donde ha sido máximo goleador junto con el italiano Luca Toni, y una temporada plagada de éxitos –no sólo a nivel de títulos—con el Zenit. Pogrebnyak, que ha sido capaz de dejar su impronta en El Madrigal, en el Allianz Arena, y en el Bayer Stadium, espera no defraudar, aunque su rendimiento esté claramente condicionado al de su combinado.

Pero si Hiddink no puede echar mano del ariete del Zenit para el primer encuentro ante España, podría ser Roman Pavlyuchenko el elegido para dar a Rusia esa pizca de mordiente en la punta de ataque. El delantero del Spartak de Moscú, que ha sido uno de los principales ‘culpables’ de la ausencia del ex sevillista Alexandr Kerzhakov en la lista de Hiddink, es un veterano que sabe muy bien que su fuerte es el tiro desde lejos y la capacidad para sorprender.

Fue el héroe ante Inglaterra en Moscú el pasado mes de octubre cuando salió desde el banquillo e hizo los dos goles en la victoria por 2-1. Roman Pavlyuchenko es uno de los responsables de la clasificación de Rusia para el torneo de este verano. El espigado moscovita será la referencia mientras se recuperan Arshavin y Pogrebnyak.

HIDDINK Y SU VARITA MÁGICA

Pero el que Guus Hiddink tenga muchas y múltiples opciones siempre ha sido garantía de éxito para un equipo. Aunque al tulipán poco le debe importar pues ya sabe lo que es hacer historia dirigiendo a una selección en una cita importante. En 2002 ‘coló’ a Corea del Sur a las semifinales de ‘su’ Mundial, algo insólito.

Además, el entrenador de Varsseveld, conocido como ‘el mago’, también se hizo cargo de la selección de Australia a la que clasificó para un Mundial –el de Alemania-- por segunda vez en su historia y accediendo a los octavos de final, donde cayeron ante Italia por un discutido penalti.
Así que no le hacen falta impedimentos ni retos difíciles a este entrenador que ya sabe lo que es ser Campeón de Europa, aunque a nivel de clubes, cuando en 1988 lo logró con el PSV de Koeman y Romario. Hiddink deberá dejar su impronta y su ‘magia’ en una selección que su último amistoso lo perdió (3-0) ante Rumanía, un resultado nada alentador.

1 comentario:

Sentinel dijo...

Enhorabuena por tu gran trabajo en los análisis ;)

Un abrazo.