



Suena casi a broma que estemos a 4 de agosto y el Real Madrid haya confirmado hoy a su primer fichaje: el centrocampista holandés, de procedencia española, Rafael Van der Vaart. Con lo empalagoso que está resultando la historia de Cristiano Ronaldo, que parece condenado a abandonar Manchester, al conjunto blanco se le había olvidado por completo de reforzar lo inerme.
Su condición de vigente campeón de Liga había tapado los ojos a Ramón Calderón y Pedja Mijatovic, que pensaron que dos Ligas seguidas son la panacea a la debilidad de Marcelo en el costado izquierdo, a la inquebrantable, pero muy madura punta de ataque, e incluso a la creatividad de Guti, que no es precisamente un canterano.
El Real Madrid se ha olvidado de fichar, piensa que su pegada efectiva durará siempre y no se acuerda de que el Almería, el Betis, el Getafe o el Sevilla le sacaron los colores hace menos de un año. Ahora trae a Van der Vaart, que llega en el momento justo tras la inoportuna lesión de Wesley Sneijder. Pero el holandés, ex del Hamburgo, no es nada del otro mundo.
Van der Vaart, un jugador intermitente, tiene una gran capacidad para aguantar el balón y para definir con calidad, pero no es quizás el mejor de los refuerzos para un equipo al que aún le falta chispa, y que, estoy seguro, que llorará, como ya lo hizo ante la Roma esta extinta temporada, en los octavos de final de la Copa de Europa.
Otra vez he de quitarme el sombrero ante el ingenio del Atlético de Madrid con sus campañas publicitarias. Ayer presentó la de esta temporada; en la que pretende acabar con el estereotipo de pupas que persigue a los rojiblancos desde aquella final europea de 1974, donde dejaron escapar el título de campeón del Viejo Continente.
El Atleti tiene algo especial, algo que le hace ser distinto y es por esto mismo por lo que sus campañas tienen también este sello. Aún así, pocos anuncios le hacen falta a los colchoneros, que son capaces de aumentar el número de abonados cuando peor pintan las cosas y eso que este año todo parece de color de rosa. ¡Aupa Atleti!

