jueves, 10 de abril de 2008

Grande Getafe

El Pato se lamenta tras el tercer gol

Qué cruel es el destino que te hincha de alegría, pero te devuelve a la realidad de un plumazo. El Getafe ha caído eliminado en los cuartos de final de la Copa de la UEFA, pero lo ha hecho como un grande. Siguiendo las trazas del guionista más retorcido e inesperado del mundo, el conjunto azulón jugó con diez desde el minuto 5. Un inocente De la Red se quedó sin el privilegio de concursar en semejante ejercicio futbolístico por una patada a Klose. Con uno menos, el 'Geta' se agarró a Contra, de los más peligrosos y selló el primero (1-0, min.44).

El guión seguía a la perfección. El 'Geta' estaba consiguiendo la más difícil todavía. El Bayern no reaccionaba y sólo Riberý exhibía su orgullo. Pero escasas agallas la de los germanos que permitieron, en un abrir y cerrar de ojos, dos ocasiones clarísimas de gol. Braulio se resbaló cuando ya había quebrado a Kahn, y Pallardó perdió de vista al balón en un extraño rechace que, de empujar, hubiera evitado la prórrogra.

Y a ésta se llegó por lo de casi siempre. (También estaba escrito en el guión). Riberý se cansó y puso suspense en el tramo final. El fráncés aprovechó un rebote para fusilar al Pato. Con el zapatazo del extremo galo, viejo conocido por la afición española por su gol en el Mundial de Alemania, se forzó el tiempo extra.

Gracias a Dios que en la prórrogra se evidenciaron más las diferencias. El 'Geta' estaba medio muerto, con una espada en la espalda, pero le dio igual. Se comió al Bayern, a uno de los más grandes del viejo continente, y ése que tanto amargó la noches europeas al Real Madrid. El Getafe dio una lección en apenas dos minutos.

Casquero se sacó un chutazo, de los suyos, y la clavó junto al palo derecho de Kahn, que no hizo el partido de su vida precisamente, y el tercer gol fue obra de Braulio, que se desquitó de su resbalón para llevar la locura al Coliseo. Con el 3-1 y 20 minutos por delante nadie pensó en la catástrofe. Era, además, empresa imposible viendo el ánimo y el juego muniqués.

Sin embargo, y tal y como había escrito el guionista, quedaba la pizca final: un poco de emoción. El 'Pato' Abbondazieri no acertó a atrapar un centro de Demichelis y el rechace, como un caramelo caído del cielo, le llegó a Luca Toni, que no perdonó. Con el 3-2, el Getafe mantuvo el tipo con más pena que gloria, pero con corazón, garra y un desgaste físico increíble.

Y es que, los partidos duran lo que duran y el fútbol es tan injusto como la vida misma. Un balón centrado desde la izquierda le cayó a Toni, el Pato salió y reculó de inmediato. El Coliseo se calló y ¡zás!, el ariete italiano se cargó de un golpe el sueño del Getafe. Injusto peaje el que tuvo que pagar el equipo madrileño. La historia le devolverá un trocito de gloria sin lugar a dudas (lo mismo antes de lo que ellos mismos se esperan).

PD: El tercer gol del Bayern no estaba en el guión. Nuestro guionista no habría sido tan, tan cruel. Grande Getafe!!

miércoles, 9 de abril de 2008

'The Kop'

Al final el duelo se lo llevó Torres. Fernando Torres. Corría cerca del minuto 70 y bajó un balón al suelo que venía peinado por el gigantón Crouch. 'The Kid' la acarició, la estrelló contra el suelo y disparó a su presa que era Manuel Almunia para meterla por la escuadra derecha que defendía el meta navarro. Golazo del '9' español que, por ese momento, daba la delantera a los suyos para llevarse la eliminatoria. Después del 2-1 de Torres llegaría el golazo de Adebayor, principalmente por la jugada de Theo Walcott, que se recorre 80 metros para dejarle en bandeja el gol a su compañero togolés, y otros dos más. De Gerrard, de penalti, y de Ryan Babel culminando una contra en la que se escapa del bueno de Cesc. Increíble Torres, increíble Liverpool, increíble Anfield que una vez más entonó su cántico de moda; e increíble el partido de fútbol que ayer se vivió en una de las cunas de este deporte. Señores, pasen y vean: Esto es la 'Champions'...

martes, 8 de abril de 2008

Liverpool-Arsenal ¿Torres o Cesc?


Esta noche (20.45 horas) Liverpool y Arsenal se juegan su pase a las semifinales de la Liga de Campeones. 'Reds' y 'gunners' frente a frente y con dos jugadores españoles como protagonistas de la película. De un lado, el de casa, Fernando Torres, en el otro, y resguardado en la trinchera, Cesc Fábregas. Tanto el de Fuenlabrada como el de Arenys de Mar, respectivamente se han convertido en piezas fundamentales dentro del engranaje de sus equipos. El ex atlético suma 28 goles en 36 partidos entre todas las competiciones. Muchos más que los que logró vestido de rojiblanco al finalizar cualquiera de sus siete temporadas en el club del Manzanares (el año que más logró (2003/04, hizo 21 dianas). Torres, referencia en Anfield por su melena rubia, es un nuevo ídolo en la cuna del fútbol, es un delantero (español) capaz de triunfar en la Premier.


En el bando de Wenger es otro español el que lleva los galones. Cesc Fábregas. Lo de este parece más normal. El centrocampista barcelonés, que abandonó La Masia cuando era sólo un cadete por culpa de una oferta 'casiprofesional' del Arsenal fue entrando muy poco a poco en los planes de Wenger, que ha sabido llevarle a la perfección. Así, la marcha de Vieira y Edu en la temporada 2005/06 (donde acabaron subcampeones de Europa tras perder con el Barça la final), empezó a adquirir el protagonista que su equipo de toda la vida había sido incapaz de darle.


Cesc es talento y calidad. Torres, velocidad y gol. Cara a cara, frente a frente en un partido para aquellos que les encanta dramatizar con este deporte. Lo mejor de todo, y pese a mi escepticismo generalizado con el tema de la selección española, Cesc y Torres, Torres y Cesc vestirán de rojo este verano..., y será la misma camiseta.

lunes, 7 de abril de 2008

Sin paciencia

La afición del Barça se queda sin paciencia. Es verdad, ayer el Getafe, con más suerte que valentía (cosa que sí tuvo en Múnich), sacó un punto del Camp Nou, maravilloso para los intereses del Real Madrid, que sigue manteniendo su distancia respecto al eterno rival, y para las propias aspiraciones getafenses, que poco a poco, consuman la ansiada salvación entre tanto sobresalto copero y continental.

El Getafe de Laudrup hizo saltar las alarmas en Can Barça por enésima vez en esta legislatura. Bien es cierto que ayer fue la primera vez que los aficionados blaugranas se quedaron sin paciencia pidiendo la cabeza de su presidente, pero no es la primera que demuestran su malestar. La situación se le ha escapado de las manos al presi culé. Ronaldinho gordo, fuera de forma, y más cerca del Milan que de su actual equipo. (Aún me pregunto cómo Laporta podrá engañar a Berlusconi con el tema Ronie. Para mí acabará jugando con Beckham en la MLS...).

Rijkaard solo, completamente solo en cada rueda de prensa si no es por Samuel Eto'o, que entiende más de estas situaciones que el resto del experimentado vestuario culé (Xavi, Puyol, Valdés...) y Begiristáin con las horas contadas. Para colmo, Cruyff desempapela otro chupa-chups y da un palito por debajo de la mesa. El Barça hace aguas, el Barça se ahoga. El Madrid respira, y respira porque sabe que antes o después levantará su segundo título seguido (y sin hacer excesivos méritos). Santo Dios...

miércoles, 26 de marzo de 2008

Creando ilusiones


La selección española tiene la mala costumbre de poseernos de fe, de cargarnos de dosis de esperanza y de crearnos ilusiones antes de una cita importante. Sí, es una mala costumbre. Ayer España ganó a Italia con lo justito, sin hacer grandes alardes. Villa la sacó del altar y los de Aragonés hincharon el pecho en Elche. La afición se lo cree. Piensa que es un buen equipo ¿y quién no? Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Marchena, Capdevila, Xavi, Iniesta, Silva, Cesc, Villa y Torres.
Sin duda alguna lo querría para el equipo de mis amores, pero huele bastante la historia. Es cierto que 'El Niño' ha dejado de ser tal en el Liverpool, que Cesc decide eliminatorias en 'Champions' y que Iniesta es la 'crem de la crem' de un Barça que se columpia, pero no me sirve. El jugar con la selección es algo distinto. El espíritu competitivo de los italianos, alemanes e incluso franceses va mucho más allá del que puedan tener las perlas españolas. Además, para nuestros jugadores es más importantes triunfar en sus equipos que en la selección. En fin, mientras tanto, el Martínez Valero gritaba: "¡Raúl, Raúl, Raúl!"...

De la Red

Rubén de la Red (5 enero 1985, Madrid) es nuevo internacional con España, de la era, que ya acaba, de Luis Aragonés. Un joven de 23 años que da el salto a la selección absoluta después de estar cuajando una sensacional campaña vestido de azul en el Getafe. A De la Red no lo quiso Schuster, y tampoco a Granero, pero el alemán no tiene la culpa. En el Real Madrid estaba obligado a triunfar Gago (y lo está haciendo bien), y Sneijder, e Higuaín porque todos ellos llegaron de fuera valiendo 20 veces más de lo que costó De la Red, es decir, nada.
En resumidas cuentas, De la Red volverá al Madrid porqué él lo está deseando y porque nadie puede resistirse a jugar en el mejor club del mundo aunque sólo sea unos minutos y dando relevo a Diarra. De la Red pasará la próxima pretemporada en Austria, entre Soldados y Graneros, con la esperanza de ser distinto, de dar el salto que el Getafe de Laudrup le ha permitido dar.

Y es que De la Red ya estuvo en los planes de la agenda azulona en la primera temporada de Quique Sánchez Flores, pero el Madrid lo retuvo, igual que en el primer año de su debut, cuando el Zaragoza se interesó por él. Ahora es propiedad del club que preside Ángel Torres, aunque no por mucho tiempo. Suerte en el debut de esta noche Rubén.